miércoles, 25 de febrero de 2015

Text III




Contra la interpretación

Texto de Susan Sontag en Contra la interpretación y otros ensayos Seix Barral, Barcelona, 1984


El contenido es un atisbo de algo, un encuentro como un fogonazo. 
Es algo minúsculo, minúsculo el contenido.
Willem De Kooning, en una entrevista.

Son las personas superficiales las únicas que no juzgan por las apariencias,
El misterio del mundo es lo visible, no lo invisible.
Oscar Wilde, una carta.

La primera experiencia del arte debió de ser la de su condición prodigiosa, mágica: el arte era un instrumento del ritual (las pinturas de las cuencas de Lascaux, Altamira, Niaux, La Pasiega, etc.). La primera teoría del arte, la de los filósofos griegos, proponía que el arte era mímesis, imitación de la realidad.

Y es en este punto donde se planteó la cuestión del valor del arte. Pues la teoría mimética, por sus propios términos, reta al arte a justificarse a sí mismo.

Platón, que propuso la teoría, lo hizo al parecer con la finalidad de establecer que el valor del arte es dudoso. Al considerar los objetos materiales ordinarios como objetos miméticos en sí mismos, imitaciones de formas o estructuras trascendentes, aun la mejor pintura de una cama sería sólo una 
<< imitación de una imitación >>. Para Platón, el arte no tiene una utilidad determinada (la pintura de una cama no sirve para dormir encima) ni es, en un sentido estricto, verdadero. Y los argumentos de Aristóteles en defensa del arte no ponen realmente en tela de juicio la noción platónica de que el arte es un elaborado trompee l'oleil, y, por tanto, una mentira. Pero sí discute la idea platónica de que el arte es inútil. Mentira o no, el arte tiene para Aristóteles un cierto valor en cuanto constituye una forma de terapia. Después de todo, replica Aristóteles, el arte es útil, medicinalmente útil, en cuanto suscita y purga emociones peligrosas.

En Platón y en Aristóteles la teoría mimética del arte va pareja con la presunción de que el arte es siempre figurativo. Pero los defensores de la teoría mimética no necesitan cerrar los ojos ante el arte decorativo y abstracto. La falacia de que el arte es necesariamente un <<realismo>> puede ser modificada o descartada sin trascender siquiera los problemas delimitados por la teoría mimética. 

El hecho es que toda la conciencia y toda la reflexión occidentales sobre el arte han permanecido en los límites trazados por la teoría griega del arte como mímesis o representación. Es debido a esta teoría que el arte en cuanto a tal - por encima y más allá de determinadas obras de arte - llega a ser problemático, a necesitar defensa. Y es la defensa del arte la que engendra la singular concepción según la cual algo, que hemos aprendido a denominar <<forma>>, está separado de algo que hemos aprendido a denominar <<contenido>>, y la bienintencionada tendencia que considera esencial el contenido y accesoria la forma.

Aun en tiempos moderno, cuando la mayor parte de los artistas y de los críticos han descartado la teoría del arte como representación de una realidad exterior y se han inclinado en favor de la teoría del arte como expresión subjetiva, persiste el rasgo fundamental de la teoría mimética. Concibamos la obra de arte según un modelo pictórico (el arte como pintura de la realidad) o según un modelo de afirmación (el arte como afirmación del artista), el contenido sigue estando en primer lugar. EL contenido puede haber cambiado. Quizá sea ahora menos figurativo, menos lúcidamente realista. Pero aún se supone que una obra de arte es su contenido. O, como suele afirmarse hoy, que una obra de arte, por definición, dice algo (<<X dice que...>>, <<X intenta decir que...>>, <<Lo que X dijo...>>, etc., etc.).

La actual es una de esas épocas en que la actitud interpretativa es en gran parte reaccionaria, asfixiante. La efusión de interpretaciones del arte envenena hoy nuestra sensibilidades, tanto como los gases de los automóviles y de la industria pesada enrarecen la atmósfera urbana. En una cultura cuyo ya clásico dilema es la hipertrofia del intelecto a expensas de la energía y la capacidad sensorial, la interpretación es la venganza que se toma el intelecto sobre el arte.

Y aún más. Es la venganza que se toma el intelecto sobre el mundo. Interpretar es empobrecer, reducir el mundo, para instaurar un mundo sombrío de significados. Es convertir el mundo en este mundo (¡<< este mundo>>! ¡Como si hubiera otro!).

El mundo, nuestro mundo, está ya bastante reducido y empobrecido. Desechemos, pues, todos sus duplicados, hasta tanto experimentemos com más inmediatez cuanto tenemos.

En la mayoría de los ejemplos modernos, la interpretación supone una hipócrita negativa a dejar sola la obra de arte. El verdadero arte tiene el poder de ponernos nerviosos. Al reducir la obra de arte a su contenido para luego interpretar aquello, domesticamos la obra de arte. La interpretación hace manejable y maleable al arte. [...]

[...] El hecho de que las películas no hayan sido desbordadas por los interpretadores es en parte debido simplemente a la novedad del cine como arte. Es también decido al feliz accidente por el cual las películas durante largo tiempo fueron tan sólo películas; en otras palabras, que se las consideró parte de la cultura de masas, entendida ésta como opuesta a la cultura superior, y fueron desechadas por la mayoría de las personas inteligentes. Además, en el cine siempre hay algo que atrapar al vuelo, además del contenido, para aquellos deseosos de analizar. Pues el cine, a diferencia de la novela, posee un vocabulario de las formas: la explícita, compleja y discutible tecnología de los movimientos de cámara, de los cortes, y de la competición de planos implicados en la realización de una película.

¿Qué tipo de crítica, de comentario sobre las artes, es hoy deseable? Pues no pretendo decir que las obras de arte sean inefables, que no puedan ser descritas o parafraseadas. Pueden serlo, La cuestión es cómo. ¿Cómo debería ser una crítica que sirviera a la obra de arte, sin usurpar su espacio?

Lo que se necesita, en primer término, es una mayor atención a la forma en el arte. Si la excesiva atención al contenido provoca una arrogancia de la interpretación, la descripción más extensa y concienzuda de la forma la silenciará.

Lo que se necesita es un vocabulario - un vocabulario, más que prescriptivo, descriptivo -  de las formas. La mejor crítica, y no es frecuente, procede a disolver las consideraciones sobre el contenido en consideraciones sobre la forma. Puedo citar, sobre el cine, el teatro y la pintura respectivamente, el ensayo de Erwin Panofsky, << Style and Medium in the Motion Pictures >>, el ensayo de Northrop Frye, << A Conspectus of Dramatic Genres >>, y el ensayo de Pierre Francastel << La destruction d'un espacie plastique >>. La obra de Roland Barthes Racine y sus dos ensayos sobre Robbe-Grillet son ejemplos de análisis formal aplicado a la obra de un solo autor. (Los mejores ensayos en Mimesis, de Erich Auerbach, como << La cicatriz de Odiseo >>, son también de este tipo.) Un ejemplo de análisis formal aplicado simultáneamente al género y al autor lo encontraríamos en el ensayo de Walter Benjamin << The Story Teller: Reflections on the Works of Nicolai Leskov >>.

Igualmente válidos serían los actos de crítica que proporcionaran una descripción verdaderamente certera, aguda, amorosa, de la aparición de una obra de arte. Esto parece ser más difícil incluso que el análisis formal. Parte de la crítica cinematográfica de Manny Farber, el ensayo de Dorothy Van Ghent << The Dickens World: A View from Todgers >> y el ensayo de Randall Jarrell sobre Walt Whitman se cuentan entre los raros ejemplos de lo que pretendo significar. Son ensayos que revelan la superficie sensual del arte sin enlodarla.

El valor ás alto y más liberador en el arte - y en la crítica - de hoy es la transparencia. La transparencia supone experimentar la luminosidad del objeto en sí, de las cosas tal como son. En esto reside la grandeza de, por ejemplo, las películas de Bresson y de Ozu, y de La regle du jeu de Renoir.

En otros tiempos (y esto va por Dante) pudo haber habido una tendencia, creadora y revolucionaria, a concebir las obras de arte de manera que permitieran su experimentación en distintos niveles. Ahora no. Sería reforzar el principio de redundancia, que es la principal aflicción de la vida moderna.

En otros tiempos (tiempos en que no abundaba el gran arte), pudo haber habido una tendencia, creadora y revolucionaria, a interpretar las obras de arte. Ahora no. Decididamente, lo que ahora no precisamos es asimilar nuevamente el Arte al Pensamiento Lo (lo que es peor) el Arte a la Cultura.

La interpretación da por supuesta la experiencia sensorial de la obra de arte, y toma a ésta como punto de partida. Pero hoy este supuesto es injustificado. Piénsese en la tremenda multiplicación de obras de arte al alcance de todos nosotros, agregada a los gustos y olores y visiones contradictorios del contorno urbano que bombardean nuestros sentidos. La nuestra es una cultura basada en el exceso, en la superproducción; el resultado es la constante declinación de la agudeza de nuestra experiencia sensorial. Todas las condiciones de la vida moderna - su abundancia material, su exagerado abigarramiento - se conjugan para embotar nuestras facultades sensoriales. Y la misión del crítico debe plantearse precisamente a la luz del condicionamiento de nuestros sentidos, de nuestras capacidades (más que de los de otras épocas).

Lo que ahora importa es recuperar nuestros sentidos. Debemos aprender a ver más, a oír más, a sentir más.

Nuestra misión no consiste en percibir en una obra de arte la mayor cantidad posible de contenido, y menos aún en exprimir de la obra de arte un contundo mayor que el ya existente. Nuestra misión consiste en reducir el contenido de modo de poder ver en detalle el objeto.

La finalidad de todo comentario sobre el arte debiera ser hoy el hacer que las obras de arte - y, por analogía, nuestra experiencia personal - fueran para nosotros más, y no menos, reales. La función de la crítica debiera consistir en mostrar cómo es lo que es, inclusive qué es lo que es y no en mostrar qué significa.

En lugar de una hermenéutica, necesitamos una erótica del arte.

(1964)

The Tsunami Aftermath









Photo taken by: Pablo Santacana López

Text II




Herencia de nuestro tiempo: el Atlas Mnemosyne

Texto de Georges Didi-Huberman en Atlas, ¿cómo llevar el mundo a cuestas?, MNCARS, Madrid, 2010. 


No resultaría difícil, parafraseando las fórmulas de Ernst Bloch en Herencia de esta época, considerar la forma atlas - al igual que el montaje del cual proviene - como el tesoro de imágenes y pensamientos que nos queda de la "coherencia derrumbada" del mundo moderno. Desde Warburg, no sólo el atlas ha modificado en profundidad las formas - y por ende, los contenidos .  de todas las "ciencias de la cultura" o ciencias humanas, sino que ha incitado además a gran número de artistas a repensar por completo, en forma de compilación y de remontare, las modalidades según las cuales se elaboran y presentan hoy las artes visuales. Desde el Handatlas dadaísta, el Album de Hannah Höch, lo Arbeitscollagen de Karl Blossfeldt o la Boite-en-valise de Marcel Duchamp, hasta los Atlas de Marcel Broodthaers y de Gerhard Richter, los Inventaires de Christian Blotanski. Los montajes fotográficos de Sol LeWitt o bien el Album de Hans-Peter Feldmann, toda la armadura de una tradición pictórica hace explosión. De este modo, lejos del cuadro único, encerrado en sí mismo, portador de gracia o de genio - hasta en lo que denominamos obras maestras -, algunos artistas y pensadores se han aventurado a bajar de nuevo, digámoslo así, hacia la más simple aunque más dispar mesa. Un cuadro puede ser sublime, una "mesa" probablemente nunca lo será.

Mesa de ofrenda, de cocina, de disección o de montaje, depende. Mesa o "lámina" de atlas (dícese plate en inglés o lámina en español, pero el francés table, lo mismo que Tafel en alemán o tavola en italiano, posee la ventaja de sugerir cierta relación tanto con el objeto doméstico como con la noción de cuadro). Como en el caso de la huella - procedimiento sin edad que tantos contemporáneos habrán explorado sistemáticamente desde Marcel Duchamp -, comprobamos que, para inventar un futuro más allá del cuadro y su gran tradición, hubo que retornar a la más modesta mesa y a sus pervivencias impensadas. El atlas constituye un objeto anacrónico porque tiempos heterogéneos trabajan en él siempre de común acuerdo: la "lectura antes de la nada" con la "lectura después de todo", como he dicho, pero también, por ejemplo. La reproducibilidad técnica de la edad fotográfica con los usos más antiguos de ese objeto doméstico denominado "mesa". Recuerdo que, en la época estructuralismo, se hablaba mucho del cuadro como "superficie de inscripción": en efecto, instituye su autoridad a través de una inscripción duradera, un cierre espacial, una verticalidad que nos domina desde el muro del que cuelga, una permanencia temporal de objeto cultural.

El cuadro consistiría, por lo tanto, en la inscripción de una obra (la grandísima opera del pittore, escribía Alberti) que pretende ser definitiva ante la historia. La mesa es mero soporte de una labor que siempre se puede corregir, modificar, cuando no comenzar de nuevo. Una superficie de encuentros y de posiciones pasajeras: en ella se pone y se quita alternativamente todo cuanto su "plano de trabajo", como decimos tan bien en francés, recibe sin jerarquía. A la unicidad del cuadro sucede, en una mesa, la apertura continua de nuevas posibilidades, nuevos encuentros, nuevas multiplicidades, nuevas configuraciones. La belleza - cristal del cuadro - su centrípeta belleza encontrada, fijada con orgullo, como un trofeo, en el plano vertical de la pared -  da paso en una mesa, a la belleza- fractura de las configuraciones que en ella sobreviven, centrífugas bellezas - hallazgos indefinidamente movientes en el plano horizontal de su tablero. En la famosa fórmula de Lautréamont, "bello como el encuentro fortuito en una mesa de disección de una máquina de coser y un paraguas", los dos objetos sorprendentes, máquina de coser y paraguas, no constituyen desde luego lo esencial: cuenta más el soporte de encuentros que define a la propia mesa como recurso de bellezas o de conocimiento - conocimientos analíticos, conocimientos por cortes, reencuadres o "disecciones" - nuevos.

Al propiciar el encuentro, en la misma lámina preliminar de su atlas Mnemosyne, de un mapa geográfico de Europa y Oriente Medio, un conjunto de animales fantásticos asociados a las constelaciones del cuelo, y el árbol genealógico de una familia de banqueros florentinos, Aby Warburg no pensaba en modo alguno que obraba como historiador "surrealista". Lo que sin embargo aparece en su lámina - su pequeña "mesa de trabajo" o de montaje .  es la propia complejidad de los hechos de cultura que todo su atlas trata de relatar en la larga duración de la cultura occidental. Por lo demás, las pocas palabras elegidas por Warburg para introducir la problemática en juego no trataban de simplificar lo inagotable de us tarea: existe, decía, una gran "diversidad de sistemas de relaciones en las que el hombre se encuentra comprometido" (verschiendene Systeme von Relationen, in die der Mensch eingestellt ist) y que el pensamiento mágico (das magische Denken) presenta en forma de "amalgama" (Ineinssetzung). Desde el comienzo, pues, Warburg enuncia en su atlas una complejidad fundamental - de orden antropológico - que no se trataba ni de sintetizar (en un concepto unificador) ni de describir de modo exhaustivo (en un archivo integral), ni de clasificar de la A a la Z (en un diccionario). Se trataba de suscitar la aparición, a través del encuentro de tres imágenes disímiles, de ciertas "relaciones íntimas y secretas", ciertas "correspondencias" capaces de ofrecer un conocimiento trasnversal de esa inagotable complejidad histórica (el árbol genealógico), geográfica (el mapa) e imaginaria (los animales del Zodíaco).

Aun cuando el atlas Mnemosyne constituye una parte importante de nuestra herencia - herencia estética, ya que inventa una forma, una manera nueva de disponer las imágenes entre sí; herencia epidémica, pues inaugura un nuevo género de saber -, y continúa marcando profundamente nuestros modos contemporáneos de producir, exponer y comprender las imágenes, no podemos, antes incluso de esbozar su arqueología y explorar su fecundidad, silenciar su fragilidad fundamental. El atlas warburgiano es un objeto pensado a partir de una apuesta... Apostar que las imágenes, agrupadas de cierta manera, ofrecerían la posibilidad - o mejor, el recurso inagotable - de una relectura del mundo. Releer el mundo: vincular de diferente manera sus trozos dispares, redistribuir su diseminación, un modo de orientarla e interpretarla, sí, pero también de respetarla, de remontarla sin pretender resumirla ni agotarla. ¿Pero en la práctica, cómo es ello posible?

Sin duda al famoso dictum warburgiano "Dios anida en el detalle" (der liebe Gott steck im Detail) cabría añadir éste, que lo interpreta dialécticamente: un diablillo anida siempre en el atlas, esto es, en el espacio de las "relaciones íntimas y secretas" entre las cosas o entre las figuras. Un astuto genio yace en algún punto de la construcción imaginativa de las "correspondencias" y "analogías" entre cada detalle singular. ¿Acaso cierta locura no es inherente a todos los grandes retos, no se sustentan en ella, en el fondo, todas las empresas expuestas a los peligros de la imaginación? Así es el atlas Mnemosyne: proyectado en 1905 por Aby Warburg, su comienzo efectivo no se produjo hasta 1924, o sea en el preciso momento en que el historiador emergía - remontaba, se reponía - de la psicosis. El Bilderatlas no fue para Warburg ni un simple "prontuario" ni un "resumen en imágenes" de su pensamiento: proponía más bien un aparato para poner el pensamiento de nuevo en movimiento, precisamente allí donde se había detenido la historia, precisamente allí donde faltaban aún las palabras. Fue la matriz de un deseo de reconfigurar la memoria renunciando a fijar los recuerdos - las imágenes del pasado - en un relato ordenado, o algo peor, definitivo. Quedó inconcluso a la muerte de Warburg en 1929.

El carácter siempre permutable de las configuraciones de imágenes, en el atlas Mnemosyne, señala por si solo la fecundidad heurística y la sinrazón intrínseca de tal proyecto. A la vez análisis acabado (pues Mnemosyne no utiliza en total más que un millar de imágenes, realmente muy pocas en una vida de historiador del arte y, más concretamente en un archivo fotográfico como el constituido por Warburg con sus colaboradores Fritz Saxl y Gertrurd Bing), y análisis infinito (pues siempre podremos encontrar nuevas relaciones, nuevas "correspondencias" entre cada una de las fotografías). Warburg, sabido es, colgaba las imágenes del atlas con pequeñas pinzas en una tela negra montada en un bastidor - un "cuadro, vaya - después tomaba una fotografía o mandaba que la tomasen, obteniendo así una posible "mesa" o lámina de su atlas, después de lo cual podía desmembrar, destruir el "cuadro" inicial, y volver a comenzar otro para reconstruirlo otra vez.

Esta es, así pues, nuestra herencia, la herencia de nuestra época. Locura de la deriva, en cierto sentido: mesas proliferantes, desafío ostensible a cualquier razón clasificadora, trabajo sisífico. Pero en otro sentido, prudencia y saber: Warburg comprendió bien que el pensamiento no es asunto de formas encontradas, sino de formas transformadoras. Asunto de "migraciones" (Wanderungen) perpetuas, como gustaba decir. Comprendió que incluso la disociación es susceptible de analizar, remontar, releer la historia de los hombres. Mnemosyne lo salvaba de su locura, de sus "ideas huidizas", tan bien analizadas por su psiquiatra Ludwing Binswanger. Pero, al mismo tiempo, sus ideas continuaban "brotando" útilmente, cual imágenes dialécticas, a partir del choque o de la relación de las singularidades entre sí. Ni desorden absolutamente loco, ni ordenación muy cuerda, el atlas Mnemosyne delega en el montaje la capacidad de producir, mediante encuentros de imágenes, un conocimiento dialéctico de la cultura occidental esa tragedia siempre renovada - sin síntesis, por tanto - entre razón y sinrazón o, como Warburg decía, entre los astra de aquello que nos eleva hacia el cielo del espíritu y los montar de aquello que vuelve a precipitarnos hacia las simas del cuerpo.

lunes, 23 de febrero de 2015

Location



"Student will get another initial image ti be incorporated into their project intuition: the location where it should be placed, a large area between the harbor and the city center, traces, of the second largest city of the island of Taiwan, Kaohsiung. ... The whole class will produce collaboratively a map of the area with the 2,000 m2 intuitions that students have produced, building a urban superestructure that will be after distributed by perimeters and areas between students. Each student will receive one hectare (10,000m2 extension) of this intuited city to develop their project whose program, architecture, material, surface, use etc... will be defined by the first intuitions given in the first week of the course." - Atlas of emulation of the Informal IV: Flux and Traces.


Assigned n20




More Intuitions

















lunes, 16 de febrero de 2015

First Intuitions



"With objects, all the answers found or imagined and with the architectural trace the students will build a very quick model of the intuition of their project so far, with an area of 2,000m2." - Atlas of emulation of the Informal IV: Flux and Traces





What else?



"Students will incorporate a trace to this initial image: a fragment of an architectural document from the 15 within this book, a trace that will become a stand-alone part in their own project (and not just as an architectural reference)."

Assigned Ara González Cabrera's plan  Level 8 2014-2015



Path of new meanings



PROGRAMME


DEFINITIONS: 

· A SPECIALLY ARRANGED SELECTION OF THINGS TO BE DONE. A PLAN, SCHEDULE.

· A WRITTEN OR PRINTED LIST OF THE EVENTS, PERFORMERS, ETC, IN A PUBLIC PERFORMANCE.



THE PROGRAMME IS CONFORMED WITH WORDS EXTRACTED FROM THE ANALYSIS AND IT HAS RELATION WITH MOVEMENTS, CHANGES, FLUENCY, REFLECTIONS, INTERACTION, PERCEPTION, SENSATIONS… THE PROGRAMME DESCRIBES A NON LINEAL SPACE THAT TRANSFORMS AND IS TRANSFORMED. IT IS AN INTUITIVE SPACE, A FICTION, AN ARTIFICE, A SPACE CREATED TO MODIFY PERCEPTION AND SENSES.


PROGRAMME: FLUENCY CONTAINED.





“THE ONLY CONSTANT IS CHANGE” - ISAAC ASIMOV

Text I





          Texto de Maria Elena Navas. Publicado 10 Abril 2014, BBC Mundo.

La gigantesca operación de búsqueda del avión de Malaysia Airlines no ha logrado encontrar la aeronave, pero ha dejado en claro una cosa: el Océano Índico está cubierto de basura.
          No es el único: todos los mares del mundo están contaminados. Y el problema es tan grave que incluso puede observarse en las imágenes satelitales de la búsqueda del vuelo MH370.
          Esas imágenes difusas han mostrado ciento de objetos que, vistos de cerca por las embarcaciones, han resultado ser desde restos de barcos, desechos de contenedores, piezas de equipos de pesca, hasta bolsas de plástico y otros objetos flotantes que en medio del océano forman los que los expertos llaman "manchas" o "islas de basura marina".
          Es la versión oceánica de un vertedero terrestre. Pero en lugar de permanecer en un sitio, como en tierra firme, acumulan restos virando de manera continua con consecuencias catastróficas para la vida marina.

          Giros oceánicos

          "Todos los mares tienen corrientes que se mueven en giros, como los tornados. Son los giros oceánicos que se forman en distintos puntos del planeta y a medida que avanzan van vertiendo hacia dentro todas las partículas y desechos que encuentran en el camino", le explica a BBC Mundo Silvia García, científica marina de la organización ecologista Oceana.
Hay normas y convenios internacionales y nacionales que prohíben el vertido en los mares, pero está claro que no están funcionando. Lo hemos visto en nuestras expediciones: hemos llegado a zonas plagadas de sedales, redes y cañas donde ni siquiera es posible investigar debido a la cobertura de basuras Silvia García, Oceana
          "De manera que todas esas partículas, al final, quedan concentradas en zonas concretas y localizables formando las llamadas islas o manchas de basura marina".
          En cada una de las cuencas oceánicas del mundo hay una isla de basura y el problema es cada vez mas grave e inmanejable, dice la científica. Los océanos Pacífico y Atlántico tiene dos islas de basura cada uno, en el norte y el sur. Y la isla del Océano Índico está centrada entre Australia y África.
          "En los mares la basura flotante no se concentra con esa envergadura porque las corrientes son menores, pero también están muy contaminados principalmente por las sustancias químicas que se hunden desde la superficie. Como el Mediterráneo que es uno de los mares con mas contaminación química en el mundo", dice la científica de Oceana.
          El problema es tan grave que los investigadores les han puesto nombre a estas islas. La más grande - y la mas famosa - es la llamada "Gran mancha de basura del Pacífico" que fue descubierta hace cuatro años en el Pacífico norte. Los desechos tienen un impacto catastrófico en la vida marina.

           Restos de Tsunami

          Está ubicada entre Hawái y California, al occidente de Estados Unidos, y se calcula que tiene una extension de 1,4 millones de km2.
          Algunos informes indican que muchos desechos de madera, como vigas, postes telefónicos y otros restos de construcciones que se desprendieron durante el terremoto y tsunami de Japón en 2011, migraron hacia esta mancha de basura.
          Nikolai Maximenko, oceanógrafo del Centro de Investigación Internacional del Pacífico de la Universidad de Hawái, ha estado estudiando la migración de los desechos del tsunami japonés y calcula que hay entre 100.000 y un millón de objetos grandes de madera, incluidas vigas de casas derribadas flotando en la isla de basura del Pacífico norte.
          El Atlántico Norte también tiene su isla de basura, pero fue el descubrimiento de la del Pacífico Norte la que hizo sonar la alarma de los ecologistas, indica Silvia García, de Oceana.
          "El problema es que cualquier vertido que flote puede eventualmente llegar a estas islas. No sólo son los desechos que vierten las industrias y las embarcaciones, sino también los que vierte el público y el turismo en las costas de las playas. Todo tiene un impacto porque los desechos se canalizan por los ríos y las ramblas y eventualmente contribuyen a la formación de las islas de basura", agrega. En el fondo del mar se deposita la contaminación sólida.

          Vida marina

          Además de los informes de colisiones o de embarcaciones dedadas por los desperdicios que se encuentran en el mar, el mayor impacto es en la vida marina. Marcus Eriksen, científico marino de la Universidad de California del Sur, se ha dedicado a investigar el impacto de la contaminación del plástico en los océanos. Tal como explica en la revista National Geographic "cerca de 90% de los desechos que utilizamos una sola vez como bolsas, botellas, tapas y utensilios de plástico. He extraído colillas de cigarros de cientos de esqueletos de aves".
     Las aves, tortugas, cetáceos, mamíferos y otras especies marinas son consumidores no intencionados de plástico, explica Silvia García, de Oceana.
          "En efecto tenemos datos de miles de especies que en la superficie del mar mueren o sufren sin llegar a morir al quedar atrapadas en redes, o cetáceos y focas heridas debido a los desperdicios plásticos".
Muchos de los objetos de imágenes satelitales son basura marina.
          La mancha de basura del Océano Índico, que ahora está acaparando titulares, es la mas desconocida y se cree que puede ser enorme.
Algunos informes dicen que puede tener una extension de hasta 5.00 km2 y debido a las fuertes corrientes de ese océano está migrando constantemente de un lado a otro, de África hacia Australia.
          "El problema al que nos enfrentamos es que hoy en día la tecnología no es suficiente para limpiar una mancha como éstas", explica Silvia García.
"Surgen intentos continuamente, pero económica y técnicamente es inviable. Lo único que podemos hacer es combatir el origen, es decir, dejar de verter en los mares".
          "Hay normas y convenios internacionales y nacionales que prohiben el vertido en los mares, pero está claro que no están funcionando. Lo hemos visto en nuestras expediciones: hemos llegado a zonas plagadas de sedales, redes y cañas donde ni siquiera es posible investigar debido a la cobertura de basura".
          "y no sólo es lo que vemos flotando en la superficie sino también la contaminación química que se hunde y la sólida que acaba en el fondo del mar".
          "es necesaria mas concientización pública, no sólo para la industria sino también para el público. Y son necesarios mas controles para poder combatir este problema y las consecuencias catastróficas que están teniendo estas manchas que ya se convirtieron en los mayores vertederos del planeta", afirma la científica.

Object Analysis






Objects






Words: Intuitions, Images, Conditions, Adrift, Simulations, Disintegration, Versions, Strokes and Traces, Streams...

Objects indicate programs, users, schedules, products, patents, routes,hybridizations...


Objet exquis





Students will have a collection of scattered objects generated during the first week, a map of a place and a few fragments of architectural documents. These contents will be given in two statement books that will be published at the beginning of the semester. With this information each student has to produce a complete and complex architectural project. - "Atlas of emulation of the Informal IV: Flux and Traces"



Maria Jerez



Flux and Traces


"On March 11, 2011, an earthquake of magnitude 9.0 MW1 immediately generated a tsunami. The waves were over 40 meters and destroyed a large part of the coast and eastern cities of Japan. The wave took 5 million tons of materials, entire pieces of cities. It is estimated that most of them snack at sea or accumulated to the Great Pacific Garbage Patch. But some of them arrived in America shores forming a discontinuous amalgam of information and data. Each group provides information about an urban or a private space. What came is a final state. Let's create the intuition of the initial state."


Quoted from "Atlas of emulations of the Informal IV: Flux and Traces" ETSAM