domingo, 15 de marzo de 2015
Negotiating table
"In the sixth week of the course it will be a new collaborative event: the various players (team of students) with perimeters or areas of 1 ha will sit in the negotiating table. They will negotiate the conditions that will rule their interactions, their collaborations, their conflicts, their boundaries, easements, their projects, their architectures, etc... This process will result in the elaboration of documents or "negotiating attachments" that will collect the agreements: axonometrics / resulting maps (historically any peace agreement was always accompanied by maps). " - Atlas of Emulations of the Informal IV: Flux and Traces -
Text V
Tips for Negotiating
Text of IVANKA TRUMP
The Trump Card, Touchstone, 2010
1. Know what you want. It’s the number one rule going into any negotiation.
People who start in on a series of discussions and figure their objectives will become clear to them in time will allow the other party to define their goals, instead of the other way around. State you needs right away. The longer you wait to show your hand, the fewer cards you’ll have to play.
2. Think up options. Anticipate why and how the other party will resist your demands and prepare acceptable alternatives beforehand. That way you’ll be prepared to make suggestions you’ve thought out before the negotiation takes place. This is to say BE FLEXIBLE! Sometimes the most creative ideas come from negotiation solutions.
3. Avoid arguing. State the disagreements between the negotiating parties assertively, but don’t waste time trying to prove the other wrong. Don’t take things personally. Remain emotionally in control. Remember negotiating is about reaching a solution, not the struggle that takes you there.
4. Be aware of your physical appearance. Size matters. Height, stature, how you carry yourself - they all come into play in a negotiation. A show of strength will be interpreted as…well, strength.
5. Try to read the people across the table from you. Put yourself in their shoes. Think about what makes sense for them in this deal. Think about the points they might be unwilling to concede - and why. Learn what they’re really looking to get out of the deal, not just what they’re telling you. Remember that a deal is a win-win for both parties.
6. Focus on the other party’s pressure. Worry less about your own need to make a deal and more about the other side’s. Look for ways to use the pressure they’re under to your advantage.
7. Give to get. Don’t give away anything without getting something in return. Make sure your concessions are acknowledged. Even if they’re relatively small. It’ll help your case later on if the other guys feel as if they’ve won a point or two.
8. Remember timing is everything. Recognize the good and bard times to negotiate. Don’t rush things unnecessarily; patience is a virtue. On the flip side, don’t let things drag on for too long or both parties will begin to lose enthusiasm in the deal.
9. Don’t be afraid to walk away. Let it be known that you’re perfectly willing to let a deal go if you can’t make it work. If the other guy thinks you’re forced by circumstances to do a deal, he’ll have an advantage.
Programme Definition
"Exhibition Graveyard" - Space where nomadic art pieces are stored and exhibited when they are no longer functioning (traveling).
Contract
I'm happy to inform I'll be partnering with Daniel, an Erasmus Student from the Puerto Rico University (Universidad Politécnica de Puerto Rico).
The development of the project will be from now on a result of the negotiations and combinations of our ideas.
Here is the Contract signed by both of us:
CONTRATO
ENTRE
LUCÍA [...] estudiante de la ETSAM (Universidad Politécnica de Madrid), situada en Madrid, situada en Madrid, España y DANIEL [...] estudiante de la Universidad Politécnica de Puerto Rico, situada en, Hato Rey, Puerto Rico.
CONSIDERANDO QUE
I.- Este documento establece los términos de acuerdo entre LUCÍA y DANIEL durante la colaboración entre universidades.
II.- Considerando las premisas y el pacto y acuerdos mutuos aquí contenidos, las partes, con capacidad jurídica y contractual, firman el presente convenio de colaboración, de acuerdo con lo siguiente.
ESTIPULACIONES
PRIMERO - TRABAJO
Las partes intentan desarrollar y producir el siguiente trabajo:
Título: "Atlas Informal de Emulaciones: Flujos y Trazos"
Universidad: "Arquitectura"
Duración de contrato: Desde Marzo 2015 a Junio 2015
Año de producción: 2015
SEGUNDO - DERECHOS
Por lo tanto, las partes por este medio conceden a sus respectivas universidades el derecho exclusivo de reproducir, distribuir, exhibir, publicitar, comercializar y explotar el proyecto en el idioma que figura en este documento.
Con este fin, las partes tendrán derecho a negociar y celebrar acuerdo de licencia y/o distribución con terceros para la explotación del proyecto. La universidad respetará la integridad del proyecto.
TERCERO - AUTORÍA
A las partes se les concede el derecho de insertar su logotipo, marca o nombre comercial antes de comienzo o al final del proyecto o en cualquier material producido. En todo caso se mencionará a ambas partes como autores del proyecto.
CUARTO - MÉTODO DE TRABAJO
Todos los trabajos deben ser editados y compartidos en uno de los siguientes formatos: .jpg, .pdf, .psd, .dwg, .3dm, .avi
Dibujos hechos a mano y bocetos también deben ser escaseados o fotografiados.
En relación a la plataforma para compartir archivos, se utilizará Dropbox, Autocar, Sketup, Ilustrador y Atlantis.
QUINTO - IDIOMA DE TRABAJO
El idioma utilizado durante el desarrollo del trabajo y en el acuerdo presente será español.
SEXTO - COMUNICACIÓN
Las partes se comunicarán cara a cara o mediante una de las siguientes plataformas como opción secundaria: Tango, Facebook, Whatsapp, Skype y teléfono.
SÉPTIMO - RUPTURA DE CONTRATO
Cuando cualquiera de las partes incumpla las disposiciones del presente acuerdo, la parte incumplido, a petición escrita de la otra parte deberá cumplir su obligación en el plazo de siete días como máximo. El no cumplimiento de sus respectivas obligaciones contractuales por parte de cualquiera de las partes, facultará a la parte no incumplido, a su sola decisión de terminar este acuerdo.
OCTAVO - OTROS ACUERDOS
Si uno de los miembros del equipo se encuentra perdido, deberá pedir ayuda.
Ambos serán los diseñadores y arquitectos del proyecto, por tanto, las decisiones son conjuntas.
Cada vez que se tengan ideas, se discutirán en mesa hasta llegar a un acuerdo razonable.
Lucía saldrá con Daniel para enseñarle lugares interesantes en su ciudad o país (Madrid o España), mientras que Daniel le hablará sobre su país y cultura. (Esto, una vez mínimo al mes y un máximo indefinido).
Hablar claro sobre la opinión del otro acerca del diseño (con total confianza).
Daniel le cocinará comida puertorriqueña a Lucía para que pruebe el sabor boricua.
Estar en contacto para saber sobre la evolución del proyecto.
Reunirnos mínimo una vez a la semana sin contar las clases.
Asistir a la fiesta de los puertorriqueños con cada uno de sus partners.
Llevar a Daniel a escalar
De acuerdo con lo cual las partes firman este contrato en Madrid a 07 de Marzo de 2015.
Firmado.
miércoles, 4 de marzo de 2015
Text IV
El sistema de los objetos
Texto de JEAN BAUDRILLARD
Siglo XXI, México, 1969
INTRODUCCIÓN
"¿Puede clasificarse la inmensa vegetación de los objetos como una flora o una fauna, con sus especies tropicales, polares, sus bruscas mutaciones, sus especies que están a punto de desaparecer? La civilización urbana es testigo de cómo se suceden, a ritmo acelerado, las generaciones de productos, de aparatos, de gadgets, por comparación con los cuales el hombre parece ser una especie particularmente estable. Esta abundancia, cuando lo piensa uno, no es más extraordinaria que la de las innumerables especies naturales. Pero el hombre ha hecho el ceso de estas últimas. Y en la época en que comenzó a hacerlo sistemáticamente pudo también, en la Enciclopedia, ofrecer un cuadro completo de los objetos prácticos y técnicos de que estaba rodeado. Después se rompió el equilibrio: los objetos cotidianos (no hablo de máquinas) proliferan, las necesidades se multiplican, la producción acelera su nacimiento y su muerte, y nos falta un vocabulario para nombrarlos. ¿Hay quien pueda confiar en clasificar un mundo de objetos que cambia a ojos vista y en lograr establecer un sistema descriptivo? Existen casi tantos criterios de clasificación como objetos mismo: según su talla, su grado de funcionalidad (cuál es su relación con su propia función objetiva), el gestual a ellos vinculado (rico o pobre, tradicional o no), su forma, su duración, el momento del día en que aparecen (presencia más o menos intermitente, y la conciencia que se tiene de la misma), la materia que transforman (en el caso del molino de café, no caben dudas, pero ¿qué podemos decir del espejo, la radio, el auto?). Ahora bien, todo objeto trasforma alguna cosa, el grado de exclusividad o de socialización en el uso (privado, familiar, público, indiferente), etc. De hecho, todos estos modos de clasificación en el caso de un conjunto que se halla en mutación y expansión continuas, como es el de los objetos, podrán parecer un poco menos contingentes que los de orden alfabético. El catálogo de la fábrica de armas de Saint-Etienne, a falta de un criterio de clasificación establecido, nos proporciona subdivisiones que no tiene que ver mas que con los objetos definidos según su función: cada uno corresponde a una operación, a menudo ínfima y heteróclita, y en ninguna parte aflora un sistema de significados. A un nivel mucho más elevado del análisis funcional, formal y estructural de los objetos, en su evolución histórica, que encontramos en Siegfried Giedion (Mechanization Takes Command, 1948), esta suerte de epopeya del objeto técnico señala los cambios de estructuras sociales ligados a esta evolución, pero apenas si da respuesta a la pregunta de saber cómo son vividos los objetos, a qué otras necesidades, aparte de las funcionales, dan satisfacción, cuáles son las estructuras mentales que se trasplantan con las estructuras funcionales y las contradicen, en qué sistema cultural, infra o transcultural, se funda su cotidianidad vivida. Tales son las preguntas que me hago aquí. Así, pues, no se trata de objetos definidos según su función, o según las clases en las que podríamos subdividirlos para facilitar el análisis, sino de los procesos en virtud de los cuales las personas entran en relación con ellos y de la sistemática de las conductas y de las relaciones humanas que resultan de ello.
El estudio de este sistema “hablado” de los objetos, es decir, del sistema de significados más o menos coherente que instauran, supone siempre un plano distinto de este sistema “hablado”, estructurado más rigurosamente que él, un plano estructural que esté más allá aun de la descripción funcional: el plano tecnológico.
Este plano tecnológico es una abstracción: somos prácticamente inconscientes, en nuestra vida ordinaria, de la realidad tecnológica de los objetos. Y, sin embargo, esta abstracción es una realidad fundamental: es la que gobierna las transformaciones radicales del ambiente. Incluso es, y lo decimos sin afán de paradoja, lo que de más concreto hay en el objeto, puesto que el proceso tecnológico es el de la evolución estructural objetiva. Dicho con todo rigor, lo que le ocurre al objeto en el dominio de lo psicológico o lo sociológico, de las necesidades y de las prácticas, es inesencial. El discurso psicológico y sociológico nos remite continuamente al objeto, a un nivel más coherente, sin relación con el discurso individual o colectivo, y que sería el de una lengua tecnológica. A partir de esta lengua, de esta coherencia del modelo técnico, podemos comprender qué es lo que les ocurre a los objetos por el hecho de ser producidos y consumidos, poseídos y personalizados.
Por lo tanto, es urgente definir desde el principio un plano de racionalidad del objeto, es decir, de estructuración tecnológica objetiva. Veamos, en Gilbert Simodon (Du mode d’existence des objets techniques, Aubier, 1958), el ejemplo del motor de gasolina: “En un motor actual, cada pieza importante está hasta tal punto vinculada a las demás por cambios recíprocos de energía que no puede ser distinta de como es. La forma de la culata, el metal con que está hecha, en relación con todos los demás elementos del ciclo, producen una determinada temperatura en los electrodos de la bujía: a su vez, esta temperatura reacciona sobre las características del encendido y del ciclo entero. El motor actual es concreto, mientras que el motor antiguo es abstracto. En el motor antiguo, cada elemento interviene, en un determinado momento, en el ciclo, y después se le pide que ya no actúe sobre los demás elementos; las piezas del motor son como personas que trabajaran cada una por su parte, pero no se conocieran entre sí… De tal manera, existe una forma primitiva del objeto técnico, la forma abstracta, en la cual a cada unidad teórica material se la trata como un absoluto, que necesita para su funcionamiento constituirse en sistema cerrado. En este caso, la integración nos plantea la resolución de una serie de problemas… es entonces cuando aparecen estructuras particulares a las que podemos llamar, para cada unidad constituyente, estructuras de defensa: la culata del motor térmico de combustión interna se eriza de aletas de enfriamiento. Éstas están añadidas desde el exterior, por así decirlo, al cilindro y a la culata teórica y no cumplen más que una sola función, la de enfriamiento. En los motores recientes, estas aletas desempeñan además un papel mecánico, pues se oponen, a manera de nervaduras, a la deformación de la culata por la presión de los gases… ya no podemos distinguir las dos funciones: se ha desarrollado una estructura única, que no es una componenda, sino una concomitancia y una convergencia: la culata nervada puede ser más delgada, lo cual permite un enfriamiento más rápido; la estructura ambivalente aletas - nervaduras cumple sintéticamente, y de manera mucho más satisfactoria, las dos funciones antaño separadas: integra las dos funciones, rebasándolas… Diremos entonces que esta estructura es más concreta que la anterior y corresponde a un progreso objetivo del objeto técnico: el problema tecnológico real es el de una convergencia de las funciones en una unidad estructural y no el de la búsqueda de una componenda entre las exigencias rivales. En el caso límite, en este paso de lo abstracto a lo concreto, el objeto técnico tiende a alcanzar el estado de un sistema totalmente coherente consigo mismo, plenamente unificado” (pp. 25-26).
Este análisis es esencial. Nos proporciona los elementos de una coherencia jamás vivida, jamás legible en la práctica. La tecnología nos cuenta una historia rigurosa de los objetos, en la que los antagonismos funcionales se resuelven, dialécticamente, en estructuras más amplias. Cada transición de un sistema a otro mejor integrado, cada conmutación en el interior de un sistema ya estructurado, cada síntesis de unificaciones hace que surja un sentido, una “pertinencia” objetiva independiente de los individuos que la llevarán a cabo: nos encontramos en el nivel de una lengua, y por analogía con los fenómenos de la lingüística, podríamos llamar “tecnemas” a estos elementos técnicos simples (diferentes de los objetos reales) en cuyo juego se funda la evolución tecnológica. A este nivel, es posible pensar en una tecnología estructural, que estudie la organización concreta de estos tecnemas en objetos técnicos más complejos, su sintaxis en el seno de conjuntos técnicos simples (diferentes de los objetos reales), en el seno de conjuntos técnicos privilegiados y las relaciones tecnológicas de sentido entre estos diversos objetos conjuntos.
Pero esta ciencia no puede ejercerse rigurosamente más que en sectores restringidos que van de las investigaciones de laboratorio a las realizaciones muy técnicas como las de la aeronáutica, la astronáutica, la marina, los grandes camiones de transporte, las máquinas perfeccionadas, etc. Allí donde la urgencia técnica hace que se emplee a fondo la constricción estructural, allí donde el carácter colectivo e impersonal reduce al mínimo la influencia de la moda. Mientras que el automóvil se agota el juego de las formas, mientras conserva un status tecnológico minoritario (enfriamiento por agua, motor de cilindros, etc.), la aviación, por su parte, está obligada a producir objetos técnicos más concretos por simples razones funcionales (seguridad, velocidad, eficacia). En este caso, la evolución tecnológica sigue una línea casi pura. Pero es evidente que, para dar cuenta y razón del sistema cotidiano de los objetos, este análisis tecnológico estructural es insuficiente.
Se puede soñar en una descripción completa de los tecnemas y de sus relaciones de sentido que baste para agotar el mundo de los objetos reales .Pero no es más que un sueño. La tentación de utilizar los tecnemas como astros en la astronomía, es decir, según Platón “del mismo modo que la geometría, valiéndonos de problemas, sin detenernos en lo que pasa en el cielo, si queremos hacernos verdaderos astrónomos y convertir en útil lo que hay por naturaleza de inteligente en el alma “(La República, VII,iv-2), tropieza inmediatamente con la realidad psicológica y sociológica vivida de los objetos, que constituye, más allá de su materialidad sensible, un cuerpo de constricciones tales que la coherencia del sistema tecnológico se ve continuamente modificada y perturbada. En esta perturbación, y cómo la racionalidad de los objetos choca con la irracionalidad de las necesidades, y cómo esta contradicción hace surgir un sistema de significados que se proponen resolverla, lo que nos interesa aquí, y no los modelos tecnológicos sobre cuya verdad fundamental, sin embargo, se destaca continuamente la realidad vivida del objeto.
Cada uno de nuestros objetos prácticos está ligado a uno o a varios elementos estructurales, pero, por lo demás, todos huyen continuamente de la estructuralidad técnica hacia los significados secundarios, del sistema tecnológico hacia un sistema cultural. El ambiente cotidiano es, en gran medida, un sistema “abstracto”: los múltiples objetos están, en general, aislados en su función, es el hombre el que garantiza, en la medida de sus necesidades, su coexistencia en un contexto funcional, sistema poco económico, poco coherente, análogo a la estructura arcaica de los motores primitivos de gasolina: multiplicidad de funciones parciales, a veces indiferente o antagónicas. Por lo demás en la actualidad no se tiende a resolver esta incoherencia, sino a dar satisfacción a las necesidades sucesivas mediante objetos nuevos. Así ocurre que cada objeto, sumado a los demás, subviene a su propia función, pero contraviene al conjunto, y a veces incluso subviene y contraviene, al mismo tiempo, a su función propia. Además, como las connotaciones formales y técnicas se añaden a la incoherencia funcional, es todo el sistema de las necesidades (socializadas o inconscientes, culturales o prácticas), todo un sistema vivido inesencial, el que refluye sobre el orden técnico esencial y compromete el status objetivo del objeto.
Pongamos un ejemplo: lo que es esencial y estructural y, por consiguiente, lo que es más concretamente el objetivo en un molino de café, es el motor eléctrico, es la energía distribuida por la central. Son las leyes de producción u de la transformación de la energía ( lo que es ya menos objetivo, porque es relativo a la necesidad de un determinada persona, es su función precisa de moler el café); lo que no tiene nada de objetivo y, por consiguiente, es inesencial, es que sea verde y rectangular, o rosa y trapezoidal. Una misma estructura, el motor eléctrico, puede especificarse en diversas funciones: la diferenciación funcional es ya secundaria (por lo cual puede caer en la incoherencia del gadget). El mismo objeto-función, es a su vez, puede especificarse en diversas formas: estamos aquí en el dominio de la “personalización”, de la connotación formal, que es el de lo esencial. Ahora bien, lo que caracteriza al objeto industrial por contraposición al objeto artesanal es que lo inesencial ya no se deja al azar de la demanda y de lan ejecución individuales, sino que en la actualidad lo toma por su cuenta y lo sistematiza la producción, que asegura a través de él (y la combinatoria universal de la moda) su propia finalidad.
Es esta inextricable complicación lo que determina que las condiciones de un análisis estructural en el dominio de los objeto no sean las mismas que en el dominio del lenguaje. Si se exceptúan los objetos técnicos puros con los que nunca tenemos que ver en su calidad de sujetos, observaremos que los don niveles, el de la denotación objetiva y el de la connotación (por los cuales el objeto es caracterizado, comercializado y personalizado hasta llegar al uso y entrar en un sistema cultural), no son, en las condiciones actuales de producción y de consumo, estrictamente disociable, como lo son los de la lengua y la palabra en lingüística. El nivel tecnológico no es una autonomía estructural tal que los “hechos de palabra” (aquí, el objeto “hablado”) no tengan más importancia en un análisis de los objetos que la que tienen en el análisis de los hechos lingüísticos. Si el hecho de pronunciar la r arrastrada o guturalmente no cambia nada en el sistema del lenguaje, es decir, si el sentido de la connotación no pone para nada en peligro a las estructuras denotadas, la connotación de objeto, por su parte, afecta y altera sensiblemente a las estructuras técnicas. A diferencia de la lengua, la tecnología no constituye un sistema estable. Al contrario de los monemas y de los fonemas, los tecnemas no se hallan en evolución continua. Ahora bien, el hecho de que el sistema tecnológico esté hasta tal punto implicado, por si revolución permanente, en el tiempo mismo de los objetos prácticos que lo “hablan” (lo cual es también el caso de la lengua, pero en medida infinitamente menor); el hecho de que este sistema tenga como fines un dominio del mundo y una satisfacción de necesidades, es decir, fines más concretos, menos disociables de la praxis que la comunicación que es el fin del lenguaje; el hecho, por último, de que la tecnología dependa estrictamente de las condiciones sociales de la investigación tecnológica y, por consiguiente, del orden global de producción y de consumo, limitación externa que no se ejerce, de ninguna manera, sobre la lengua, de todo esto resulta que el sistema d los objetos, a diferencia del de la lengua, no puede describirse científicamente más que cuando se lo considera, a la vez, como resultado de la interferencia continua de un sistema de prácticas sobre un sistema de técnicas. Lo que nos da cuenta y razón de lo real no son tanto las estructuras coherentes de la técnica como las modalidades de incidencia de prácticas en las técnicas, o más exactamente, las modalidades de contención de las técnicas por las prácticas. Y, para decirlo todo de una vez, la descripción del sistema de los objetos tiene que ir acompañada de una crítica de la ideología practica del sistema. En el nivel tecnológico no hay contradicción: sólo hay sentido. Pero una ciencia humana tiene que ser del sentido y contrasentido: de cómo un sistema tecnológico coherente se difunde en un sistema práctico incoherente, de cómo la “lengua” de los objetos es “hablada”, de qué manera este sistema de la “palabra” (o intermediario entre la lengua y la palabra) oblitera al de la lengua. Por último, ¿dónde están, no la coherencia abstracta, sino las contradicciones vividas en el sistema de los objetos?"
martes, 3 de marzo de 2015
Layers of Information
Layers of different information obtained from the models in hectare n20, plan used for first intuitions (Ara González) plus the information that was already in Taiwan plan.
This information represents fluxes, density, preexistences, areas of influence, motion blurs...
lunes, 2 de marzo de 2015
Videos of presentation
"In the fifth week students must produce a 1 minute video to publish in the Facebook page of the group, describing the initial intuition of their project. This video will be the basic criteria to choose the first partner from another university, a partner they will work with..." - Atlas of Emulations of the Informal IV: Flux and Traces -
Here are the videos, hope you like them
How does it work?
"The whole class will produce collaboratively a map of the area with the 2,000 m2 physical intuitions that students have produced, building a urban superstructure that will be after distributed by perimeters and areas between students. Each student will receive one hectare (10,000 m2 extension) of this intuited city to develop their project whose program, architecture, material, surface, use, etc... will be defined by the first intuitions given in the first week of the course." - Atlas of Emulations of the Informal IV: Flux and Traces -
The photo shows location n20 with models assigned to the hectare
The universe is under no obligation to make sense to you - Neil DeGrasse Tyson
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